Empresas tecnológicas y crisis climática

telecom y crisis climática

Una parte cada vez más grande de la sociedad está preocupada por el medio ambiente y por el impacto que tienen sus decisiones de compra.

Las empresas tecnológicas, independientemente de nuestro tamaño, tenemos la responsabilidad y también una gran oportunidad de liderar la lucha contra el cambio climático.

Las grandes empresas tecnológicas cuentan con dinero y equipamientos, con equipos altamente cualificados y están comprometidas con la mejora de la sociedad.

Es crucial que también se comprometan a que esa mejora de la sociedad no lleve asociada un desgaste de los recursos naturales y sociales.

Dentro de la industria tecnológica y la sostenibilidad, existen algunos términos algo confusos y tampoco queda claro cómo este tipo de empresas (y también cada uno de nosotros) tenemos la oportunidad de ayudar a frenar la crisis climática que nos afecta.

Aquí aclaramos algunos de ellos.


¿Qué significa que una empresa se comprometa a ser “neutra en carbono” o “en negativo en carbono”?

Una empresa seguirá irremediablemente emitiendo y produciendo emisiones de carbono, pero las puede compensar con acciones que absorban la misma cantidad de emisiones de la atmósfera, como plantar bosques corporativos. Plantar un bosque corporativo significa absorber dióxido de carbono. Grandes empresas tecnológicas como Apple o Amazon se sumaron a esta iniciativa hace ya años. En MercadoIT celebramos nuestro 10º aniversario con la plantación de un pequeño bosque corporativo con el que compensar 5t de CO2.

Pero, aunque para algunos lo pueda parecer, eso no es suficiente. Los científicos ambientales tienen claro que las emisiones globales deben reducirse a la mitad para 2030 si queremos tener alguna posibilidad de evitar o por lo menos reducir los peores impactos de la crisis.

¿Cuáles son los impactos -positivos y negativos- de las empresas tecnológicas?

En primer lugar, la industria tecnológica requiere de mucho consumo de electricidad, como por ejemplo para crear y mantener un centro de datos informáticos. Si gran parte de esa electricidad procede de combustibles fósiles como el carbón, se genera una gran cantidad de emisiones que calientan el planeta. Se trata de un problema relativamente fácil de resolver si las empresas utilizan energías renovables, que cada vez se están expandiendo con más velocidad gracias también a que cada vez son más baratas.

Grandísimas corporaciones como Amazon, Google y Microsoft también han estado recientemente en el punto de mira por vender tecnología para ayudar a la industria petrolífera y de gas para extraer combustibles fósiles, una de las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero. Google ha prometido dejar de trabajar con este tipo de acuerdo comercial.

Otras áreas que conviene vigilar: ¿Pueden Apple, Amazon y Google, obligar a los fabricantes de sus dispositivos a reducir las emisiones de sus fábricas y cambiar a energías más limpias? ¿Pueden reutilizar y reciclar los materiales de los que se componen sus dispositivos?

En general estas empresas hasta ahora no han sido muy partidarias de fomentar el reacondicionado de sus productos, o de facilitar el reparado o el alargar su vida útil. Sin embargo, con la reciente normativa europea llamada del “Derecho a Reparar”, los fabricantes tecnológicos estarán obligados a garantizar piezas y manuales de repuesto para que sus equipos duren, al menos, 10 años de media. Esto es un avance contra las prácticas poco transparentes y de greenwashing.

Luego, está también el papel crucial que tienen empresas como Facebook y hasta qué punto estas empresas de internet están ayudando a difundir informaciones falsas o incluso desinformaciones acerca de la ciencia del clima. Generando confusión y detractores de estas acciones y medidas a nivel mundial para mejorar nuestra relación con el entorno.

¿Es eficaz que las empresas elijan su propio camino o tomen sus propias decisiones en materia de cambio climático? ¿Y también los gobiernos?

Hace años pasó algo parecido en Estados Unidos cuando las empresas se negaban rotundamente a las regulaciones sobre la privacidad de los datos personales. Gracias a la fuerza de colectivos, asociaciones de usuarios y normativas tuvieron que cambiar sus políticas de privacidad para adaptarlas a las LGPD.

Es posible, aunque poco probable que las grandes empresas tecnológicas vuelvan a fijarse objetivos voluntarios para evitar de una manera sutil las legislaciones nacionales, como en el caso de las normas sobre emisiones. Tanto UK como la Unión Europea exigen que sus países miembro alcancen las emisiones netas cero. Esto va a afectar a las empresas tecnológicas y también a las de cualquier otro sector. Por supuesto, también a nosotros como usuarios.

¿Qué podemos hacer nosotros como consumidores de tecnología?

Principalmente podemos replantearnos el uso que hacemos de la tecnología, tanto a nivel usuario como en lo referente a equipamiento profesional. Los equipos tecnológicos profesionales requieren de mucho más material, de componentes más costosos y de procesos de reciclado más difíciles. Es por eso que tenemos la responsabilidad de encontrar una tecnología empresarial lo más respetuosa con nuestro entorno posible.

Para ello, podemos garantizar un proveedor de confianza, que trabaje con condiciones laborales justas, a ser posible que trabaje localmente y que garantice un uso y una reparación eficientes. Por ello, los equipos tecnológicos reacondicionados permiten a las empresas cumplir con sus objetivos financieros y de sostenibilidad, cumpliendo con estándares exigentes de eficiencia y de optimización de uso.

También podemos informarnos del impacto ambiental que tienen los equipamientos que compramos, de cuánto puede durar el producto, de las garantías o de las opciones de reparado y reciclado.

Pero quizá el primer paso sea reflexionar acerca de qué compramos. Fabricar cosas nuevas y brillantes contribuye mucho al calentamiento global, la rápida rotación de productos fomenta el desechado de mucha tecnología que termina en vertederos tecnológicos ilegales en la otra parte del mundo como el de Ghana. Pero no solo es el equipamiento que compramos, también es el envío, el embalaje, la entrega y la devolución.

Podemos ayudar mucho eligiendo productos tecnológicos respetuosos con estos procesos y también manteniendo el máximo tiempo los que ya tenemos, simplemente por cambiar unos componentes, la batería o actualizando el software. Esto algo que tienes con todas las garantías con los equipamientos reacondicionados para infraestructura de redes en MercadoIT.

 

 

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